viernes, 22 de mayo de 2015

DOS CONTRA UNO...

Canal Sur perpetró anoche, con alevosía y premeditación, un debate entre algunos de los candidatos a la alcaldía de Sevilla en las elecciones del domingo. Tengo entendido que estaba grabado, pero la cadena pública no tenía mejor horario para ponerlo que a partir de las doce de la noche. Antes seguro que su interesantísima programación habitual no lo hubiera hecho aconsejable, so pena de provocar las iras del respetable. Creo que el debate no debió celebrarse, pues sólo intervinieron en él  las fuerzas políticas actualmente presentes en el ayuntamiento, cuando todo indica que va a haber también otros protagonistas -lo están siendo ya- que van a tener bastante que decir en el futuro, aunque ya veremos si tanto como se pronostica. Pero a pesar de esta y otras carencias me cogió en un mal momento y me quedé a verlo.
Algunas cosas me quedaron claras. La primera  que llamó mi atención de modo superlativo fue el descubrimiento del candidato de Izquierda Unida (@rojosevillano en los carteles tuiteros). Un  auténtico botarate con la cabeza muy poco amueblada, aparte de de maleducado. Yo siento utilizar estos términos, pero cuando alguien tiene la osadía de presentarse en público con pretensión nada menos que de gobernar la ciudad a partir del lunes (fue su frase más repetida) con tan escaso equipaje es lo menos que se puede esperar recibir. Ya por la mañana –no lo conocía en absoluto hasta ese momento- me había sorprendido con unas declaraciones en una entrevista en la que a las claras decía que no iba a cumplir las leyes que a él le parecieran injustas si gobernaba. Directamente carne juzgado de instrucción. El chico por ejemplo debe desconocer que el que haya desahucios o no en una ciudad no depende de los alcaldes, sino de los jueces. Y así todo. No sé si conseguirá siquiera acta de concejal. Si lo hace vamos a reír (o llorar) un rato.
El debate fue un clarísimo dos contra uno, en el que el muchachito de IU y Espadas hicieron causa común frente el actual alcalde. Los dos socios del anterior gobierno municipal bipartito, en una táctica tramposa, utilizaban el pasado según les convenía (ahora me interesa recordarlo, ahora no) pero a Zoido le conminaban constantemente a hablar del presente y del futuro, y a no recordar la catástrofe de ayuntamiento que se encontró en 2011. Espadas fue de alarmista (cuatro años perdidos, es su tesis) y de sobrado, porque él tiene fórmulas y soluciones para todo (lo que no dice es cuánto cuestan). Sobre todo tiene (oh mavaravilla!) un modelo de ciudad, que está dispuesto a imponérnoslo a todos los ciudadanos nos guste o no. Su modelo consiste fundamentalmente en bicicleta y alpargata con unos toquecitos de torrepelli, que debe ser para él, y los tipos como él, el súmmum de la “modernidad”. Su baza principal está, y lo dice sin pudor alguno, en que él conseguirá sacar adelante todos los proyectos que sus amigos de la Junta de Andalucía han boicoteado sistemáticamente  durante este mandato. Hace falta tenerla dura.
Ante tal situación Zoido estuvo aseado en su faena. Para mi es evidente que hay muchas expectativas que no se han visto satisfechas en su mandato, quizá por ser tan elevadas las que despertó su arrollador triunfo de 2011, y principalmente porque es que hemos vivido años verdaderamente difíciles. Pero pienso que se puede defender  claramente que la ciudad está mejor que hace cuatro años, y no como dicen los agoreros, que además oyéndolos pareciera que cuando gobernaban anteriormente sus partidos esto fuera el paraíso. El de IU hablaba de sus políticas de empleo y podría imaginarse uno que en Sevilla no hubiera habido paro en el 2007-2011. Espadas hablaba del funcionamiento de los Distritos y se podría figurar que fuera muy diferente en el anterior mandato (yo le puedo asegurar que no, y en algunos aspectos se ha mejorado). O hablaba del abandono de los Jardines del Guadalquivir como si fuera cosa de este gobierno, cuando es una situación cierta, pero que viene de más lejos.
En mi opinión, aunque esto parezca que la gente no le da mucha importancia, es fundamental el saneamiento de las finanzas municipales llevado a cabo en estos años, porque es lo que permite plantearse con confianza el futuro, que de otra manera estaría seriamente comprometido al poner en peligro la viabilidad de muchos servicios. Este saneamiento se ha conseguido además al tiempo que se mejoraban esos servicios. TUSSAM, LIPASAM o EMASESA son empresas municipales que están mejor que nunca. Es cierto que no ha habido grandes realizaciones, más allá de la consecución de la Zona Franca, pero no eran momentos para ello, ni creo que los esfuerzos de un  Ayuntamiento deban dirigirse inexcusablemente a enriquecer a unos cuantos constructores (léase por ejemplo Sacyr y sus setas venenosas, que nos han costado un riñón y más que nos pueden costar).

En definitiva el debate puso de manifiesto la disyuntiva a la que nos enfrentamos los sevillanos el domingo: elegir la continuidad de una gestión que puede no haber sido brillante pero sí al menos notable en muchos aspectos, sensata, decente y sin sobresaltos y que permitirá aprovechar las oportunidades que deparen los años que ahora se esperan mejores, o volver a las andadas de despilfarros, obras faraónicas, proyectos mesiánicos, mariscadas, concejales piqueteros u otras lindezas que los dos oponentes de Zoido, solos o en compañía de otros, a buen seguro, no hay más que escuchar a cada uno, nos tienen garantizadas.           

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